5 Paradas de Elizabeth Gleeson

5 Paradas de Elizabeth Gleeson

LEJOS DEL CIRCUITO TURISTICO DE BUENOS AIRES, LOS AÑOS DE GLEESON EN BARRACAS Y CONGRESO LA HACEN UNA EXCELENTE INSIDER. ACÁ ALGUNOS DE SUS RECOMENDADOS PARA EL QUE SE ANIME A SALIR DE PALERMO.
La Flor de Barracas

Aunque en la documentación La Flor de Barracas aparece como fonda por primera vez en 1906, cuenta la leyenda que en realidad abrió en 1897. Sea una, o la otra, lo que queda claro es que este restaurant de la calle Suárez 2095 es de lo más antiguo que conserva el barrio. Nombrado bar notable, La Flor “tiene comida tradicional con un twist y se come muy bien”, asegura Gleeson que hace un año llegó al barrio.

Taller Pérez Sanz

Aunque parezca increíble, Elizabeth llegó por pura casualidad al edificio en el que vive, ese que Julio Pérez Sánz y su mujer compraron e intervinieron y donde hoy están su casa y su taller. “Además de ser nuestra casa, es un lugar inspirador”, cuenta Gleeson. El jardín tropical lleno de palmeras al que mira su living, comparte la entrada con el taller, así que Gleeson pasa seguido y vive llevando a sus invitados. Objetos únicos, joyas y hallazgos intervenidos por el artista, arquitecto y joyero conviven con maquinaria en el espacio de trabajo del que salen las piezas que se venden en Buenos Aires y Nueva York.

Fundación PROA

Pocos museos de Buenos Aires tienen el éxito en la programación del que goza Fundación Proa. Se trata de un espacio dedicado al arte contemporáneo, ubicado en pleno corazón del barrio de la Boca, a metros de Caminito. Una muestra de Alexander Calder, hecha en colaboración con la Calder Foundation de Nueva York, y una de cartografía, son parte de la programación actual. La visita suma además la visita a la terraza con su vista única y el paso por el café, que además de ser muy lindo tiene precios lógicos. Siempre es buen momento para ir.

Avila

Ubicado en Avenida de Mayo 1384, este bar español es uno de los recomendados de los vecinos de Congreso. Del show de flamenco los fines de semana, a las tapas típicas y la natilla, todo lo que pasa en Ávila es según nuestra quincheada “un flash total”. Atendido por Miguel, su dueño, -que además recomienda- Avila está abierto mediodías y noches y los fines de semana  tiene su clásico show. Recomendado de exvecina, será cuestión de darse una vuelta.

Parque Lezama

Ubicado en Sal Telmo, en el límite con Barracas y La Boca, este parque es el favorito de Gleeson y de miles de vecinos. Parquizado por el francés Charles Vereecke en 1860 y re diseñado por el famoso paisajista Carlos Thays años después, este lugar que Ernesto Sábato inmortalizó en El Túnel, es además la sede del Museo Histórico Nacional. El anfiteatro, el mirador y las fuentes, son parte del atractivo del parque de la Avenida Paseo Colón, el espacio verde favorito de Elizabeth y sus hijas. Al que nunca lo visitó, vale la pena.